Imagina un auditorio lleno cuando salta la alarma. Una sola barra horizontal abre de inmediato la puerta y toda la sala fluye hacia el exterior sin empujones ni confusión.
Esa escena, tan simple y tan decisiva, solo es posible cuando la puerta de emergencia y su dispositivo antipánico han sido pensados desde el proyecto, instalados con mimo y mantenidos regularmente.
En este artículo intentaremos responder a las preguntas que más suelen hacerse las promotoras, constructoras, arquitectos e instaladores profesionales: ¿qué exige la norma EN 1125?, ¿cómo se combina con el CTE?, ¿qué modelos de Puertas Siwell ya lo traen resuelto?
Por qué la barra antipánico es obligatoria y qué dice la norma EN 1125
Antes de sumergirnos en fichas técnicas, conviene entender la lógica. La barra antipánico es ese “botón rojo” que debe funcionar incluso si todo lo demás falla. Por eso la norma UNE‑EN 1125 establece que el desbloqueo debe producirse en menos de un segundo y con un solo movimiento en la dirección de la salida, incluso para usuarios que no conocen la puerta.
Diferencia entre EN 1125 y EN 179
La EN 179 admite manilla o pulsador y se reserva a locales donde los ocupantes estén familiarizados con la instalación (p. ej. oficinas internas). Si existe riesgo de pánico, como en centros comerciales, escuelas, cines, entra en juego la EN 1125.
Requisitos mecánicos y ciclos de durabilidad
Las puertas con barra antipánico deben soportar al menos 200 000 ciclos de apertura para clasificar C5 en la UNE‑EN 1191. Algo que, en Puertas Siwell, tenemos de serie en nuestras gamas cortafuegos.
Compatibilidad con el CTE
El Documento Básico de Seguridad en caso de Incendio (DB‑SI) exige que la puerta pueda abrirse con una fuerza < 25 N (o < 65 N si es EI) , mientras que el DB‑SUA define la anchura mínima de paso. Escoger una puerta certificada EN 1125 que ya cumpla ese empuje te evita ajustes de última hora.
Ejemplo listo para usar: la Puerta Neo con dispositivo antipánico 2000 N cubre la norma EN 1125 en una sola hoja y ofrece la misma estética que una multiusos estándar.

Cómo especificar la puerta de emergencia según el uso del edificio
Cada proyecto es un mundo, pero las dudas se repiten: ancho, sentido de apertura, resistencia al fuego, acabados… Vamos a despejarlas.
Ancho libre y sentido de apertura
El CTE marca 80 cm para locales con < 100 personas y 120 cm a partir de 200. Recuerda que la barra antipánico no debe reducir esa luz; si la hoja es estrecha, opta por un modelo embutido.
Resistencia al fuego + barra antipánico
En un parking subterráneo o en la vía de evacuación, tu puerta probablemente necesite EI2 60. La Turia Premium EI2 60/90 integra barra antipánico de sobreponer sin perder su clasificación de resistencia.
Y si buscas una opción panelada con estética laminada, la Sigma EI2 60/90/120 admite barras antipánico embutidas o de sobreponer y ofrece hoja de 66 mm, perfecta para auditorios o escuelas. barra antipánico de sobreponer sin perder su clasificación de resistencia.
Tratamientos anticorrosión y acabados
Para fachadas expuestas o atmósferas húmedas, elige galvanizado + lacado RAL. Nuestra Turia Exterior AAV (clasificación aire‑agua‑viento C3) mantiene la barrita antipánico operativa aun con salitre o lluvia intensa.
Pista práctica: si tu proyecto combina evacuación y compartimentación, enlaza con nuestra guía de puertas cortafuegos certificadas y evita dobles partidas de herrajes.
La seguridad que se abre con un solo gesto
Una puerta de evacuación bien elegida, instalada y mantenida es la línea que separa una evacuación ordenada del caos. Con modelos como Neo, Turia Premium, Sigma o Delta, con su barra antipánico certificada EN 1125, Puertas Siwell te garantiza:
- Cumplimiento normativo CTE + UNE‑EN desde el minuto cero.
- Durabilidad C5 para 200 000 ciclos sin desajustes.
- Agilidad en obra gracias a marcos telescópicos y kits premontados.
¿Quieres una propuesta a medida? Contacta con el equipo técnico de Puertas Siwell y juntos, cruzaremos la puerta más segura del mercado.