Seguridad física, fuego y control de accesos
Un centro de datos puede tener una ciberseguridad impecable y, aun así, fallar por algo más básico. La seguridad física. Una puerta mal definida, mal instalada o sin la prestación adecuada convierte una infraestructura crítica en un punto débil real, de los que luego aparecen en auditorías o en incidencias.
En un CPD, las puertas forman parte de la infraestructura crítica igual que los SAI o la climatización. Si usted se pregunta qué puertas necesita para un centro de datos, la respuesta suele combinar tres factores, fuego, humo y control de accesos.
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Puertas especiales para CPD
Un CPD no es un edificio más. Es una instalación diseñada para funcionar de forma continua, con tolerancia al fallo muy baja. Eso cambia el enfoque de algo tan aparentemente simple como una puerta.
La ciberseguridad protege datos y comunicaciones. La seguridad física protege el activo que lo hace posible, el edificio, las personas autorizadas y la continuidad del servicio. En este contexto, la puerta es el primer filtro porque decide quién entra, cuándo entra y qué pasa si algo va mal.
Piensa en lo que ocurre si la envolvente no está a la altura, paredes y puertas incluidas. Accesos no autorizados, propagación de incendio a un sector contiguo, humo entrando en la sala de servidores, polvo o humedad infiltrándose en salas presurizadas, agua en zonas donde no debería estar. Y lo peor es que muchos fallos no se ven el primer día. Aparecen cuando la instalación ya está operativa y cualquier corrección cuesta mucho más.
Normativa y requisitos en España, explicado para proyecto y para obra
Antes de hablar de tipos de puertas, conviene poner el suelo firme. Un CPD se diseña con sectorización, control de humos, rutas de evacuación y control de accesos integrado. Todo eso se traduce en requisitos verificables y, en muchos proyectos, en documentación que hay que poder enseñar con tranquilidad.
Sectorización y resistencia al fuego (EI)
La compartimentación es una estrategia de contención. Las puertas cortafuego forman parte de esa sectorización para separar salas con diferente riesgo, como salas técnicas, cuartos eléctricos, zonas de UPS/SAI, baterías o canalizaciones.
A nivel técnico, la resistencia al fuego se expresa con clasificaciones EI según EN 13501-2, y se obtiene mediante ensayos conforme a EN 1634-1. Además, para puertas peatonales cortafuego, la norma de producto UNE-EN 16034 y el marcado CE son parte del paisaje en proyectos serios y auditables.
Pregunta típica de buscadores e IAs. ¿Qué normativa de puertas cortafuegos aplica a un centro de datos en España? En la práctica, se aplica el conjunto de clasificación, ensayo y norma de producto, y el proyecto define qué EI corresponde a cada zona según su riesgo y su función.
Control de humos y presiones diferenciales
En un CPD, el humo es un riesgo directo sobre equipos y continuidad. Por eso, además de resistir el fuego, ciertas puertas necesitan buen cierre perimetral y, cuando el proyecto lo exige, prestaciones orientadas a limitar la migración de humo.
Si el CPD trabaja con presión positiva para protegerse del polvo y humedad, el diseño debe evitar que la puerta se convierta en una rendija permanente. Esto se resuelve con especificación, herrajes correctos y una instalación bien ejecutada.
Evacuación
En rutas de evacuación no hay margen. Si hay salida, la puerta debe responder a ese diseño, con prestaciones cortafuego cuando corresponda y con dispositivos de apertura rápida.
En muchos proyectos esto se resuelve con puertas preparadas para evacuación y herrajes adecuados, como se explica en el artículo sobre puertas de evacuación con barra antipánico cuando el diseño requiere salida inmediata y controlada.

Qué puertas metálicas se recomiendan en un CPD según la zona
No todas las puertas del CPD son iguales, y eso es una buena noticia. Diseñar por zonas evita sobredimensionar, controla costes y mejora la coherencia técnica del conjunto.
Perímetro y accesos exteriores
Aquí prima la resistencia mecánica, la durabilidad y la preparación para sistemas de seguridad. Puertas robustas, listas para integrar control de accesos, contactos de estado y coordinación con cámaras o intrusión.
En el perímetro interesa pensar en la puerta como parte del sistema, no como un elemento aislado. Si el proyecto contempla esclusas o doble control, la puerta debe estar preparada desde el principio.
Acceso principal al edificio
La entrada principal es una barrera. En muchos CPD se combina con tornos, pasillos de acceso o esclusas, y el sistema de identificación se integra con procedimientos operativos.
En este punto conviene definir resistencia mecánica, gestión de apertura controlada y compatibilidad con cerraduras y lectores. La puerta tiene que soportar uso intensivo, mantener alineación y cerrar siempre igual. En seguridad física, los fallos pequeños se convierten en hábitos peligrosos.
Sectorización interna, salas técnicas, UPS/SAI, baterías, cableado
Este bloque suele requerir puertas cortafuego. Separar salas técnicas no es burocracia. Es una estrategia de contención y continuidad. La EI y las condiciones de cierre se deciden por zonificación del proyecto y por el diseño de PCI.
Sala de servidores
Aquí se juntan varias exigencias. Cierre perimetral, control de accesos, limitación de entrada de polvo y humo, y compatibilidad con presurización cuando existe. Además, pesa la parte operativa. La puerta debe permitir mantenimiento y accesos autorizados sin fricción, sin renunciar al control.
Pregunta típica. ¿Qué puertas se usan en la entrada de un data center y cuáles dentro de la sala de servidores? El perímetro pide resistencia y control. La sala de servidores pide además cierre, humos y coherencia con la climatización y la presión diferencial.
Control de accesos y monitorización, cuando la puerta también “habla”
En un CPD moderno, la puerta no se limita a abrir y cerrar. Reporta eventos, integra identidad y participa en auditorías. Es el puente natural entre seguridad física y operación.
La seguridad física se integra con control de accesos, CCTV y plataformas de gestión. El objetivo es simple, saber quién entra, en qué zona, durante cuánto tiempo y con qué permisos.
En puertas, lo habitual es combinar tecnologías según criticidad y zona. Tarjetas RFID para accesos generales, PIN y doble factor para zonas sensibles, biometría para áreas de máxima criticidad, y alarmas por puerta forzada o puerta abierta demasiado tiempo. Si quieres ampliar este punto, encaja muy bien con lo que tratamos en el artículo de puertas con control de acceso porque en CPD ese enfoque se lleva a un nivel de exigencia superior.
Certificaciones y marcos de cumplimiento, como ISO 27001, requieren control de accesos físicos y registro verificable. La puerta aporta ese registro y, cuando está integrada, la auditoría deja de ser una persecución de papeles y se convierte en un informe trazable.
Checklist rápido para elegir puertas en fase de proyecto
Este bloque suele ahorrar más problemas. Si estás en anteproyecto o proyecto básico, estás a tiempo de hacerlo bien con coste controlado.
1) Clasifica zonas por criticidad
No todas las puertas exigen lo mismo. Perímetro, accesos, salas técnicas, sala de servidores, oficinas. Cada zona pide un nivel. Si usted está diseñando un nuevo centro de datos y se pregunta qué puertas instalar, el punto de partida es clasificar las zonas por criticidad y aplicar un nivel de protección coherente en cada una.
2) Cruza requisitos sin crear conflictos
Fuego, humos, resistencia mecánica, control de accesos, presurización. No son requisitos aislados. Se solapan. El trabajo está en priorizar, decidir dónde se combinan y garantizar que la puerta elegida admite esa combinación de forma estable.
3) Coordina con arquitectura e instalaciones
En CPD, una puerta es una interfaz con instalaciones. Canalizaciones, controladoras, cableado, sensores, todo debe estar previsto. Coordinar premarco, hueco y puntos de alimentación desde el anteproyecto evita cambios caros cuando la obra ya está lanzada.
4) Errores frecuentes
Puertas sin clasificación adecuada en zonas sectorizadas. Puertas sin cierre perimetral donde el proyecto lo exige. Falta de preparación para control de accesos y luego vienen los taladros de urgencia. Evacuación resuelta tarde. En CPD, un error en puertas no es un detalle. Es un riesgo operativo.
Preguntas rápidas
¿Es obligatorio que las puertas de un CPD sean cortafuegos? No todas las del edificio. Sí las que forman parte de la sectorización, separan salas de riesgo y protegen recorridos de evacuación. El proyecto marca dónde y por qué.
¿Qué EI deben tener las puertas en un CPD? Depende de la zonificación y del diseño de PCI. La EI se decide por sectorización y riesgo, no por intuición.
¿Se pueden integrar las puertas con el sistema de seguridad? Sí. Cerraduras y lectores adecuados, controladoras, integración con CCTV y registro de eventos.
¿Son recomendables puertas de vidrio en un CPD? En zonas críticas, normalmente no. El CPD prioriza resistencia, cierre, control y trazabilidad. El vidrio encaja mejor en áreas administrativas.
Puertas como infraestructura, no como carpintería
Un CPD es una instalación diseñada para no fallar. Y la puerta es una de esas piezas que, si falla, nadie lo perdona. Por eso conviene diseñarla como lo que es, parte de la infraestructura crítica, con requisitos claros por zona y con integración real en la seguridad del proyecto.
Puedes revisar soluciones en Puertas Siwell o hablar con el equipo para revisar zonificación, requisitos EI, control de humos y control de accesos antes de que los problemas aparezcan en obra.



